DIA 11: VIK Y DYRHOLAEY, EN BUSCA DE FRAILECILLOS (PUFFINS)

De camino a Vik, nos paramos a ver Kirkjubaejarklastur (este nombre parece una broma pero no lo es) a visitar el famoso suelo de iglesia, que como la cascada Svartifoss, también está formado por columnas basálticas. La verdad es que nos esperábamos mucho más pero es curioso de ver.

Suelo de iglesia en Kirkjubaejarklastur

Seguimos nuestro camino hacia Vik, un pueblo encantador con una playa increible de arena negra que con el contraste de la espuma y las formaciones rocosas en el mar, te deja sin habla.

Las creencias locales dicen que las 3 formaciones rocosas que se ven en el mar, desde la playa, son 3 gigantescos trolls de la mitología escandinava, que se convirtieron en roca cuando les dio el sol.

En los alrededores de Vik se encuentra Reynisfjall, que es un acantilado de 340 metros de altitud, llenos de vegetación y donde anidan gaviotas, charranes y los famosos frailecillos.

Dyrholaey

También se encuentra cerca de Vik, Dyrholaey es un arco de piedra natural que tiene una altura de unos 120 metros que se encuentra en un extremo de la playa Reynisfjöru. Es una reserva natural protegida, y cierra entre mayo y junio debido a que anidan numerosas aves y se reproducen en esta época del año.

Las vistas desde arriba son espectaculares

Decir que nosotros fuimos a mediados de Junio de 2010 y no estaba cerrado pero ahora hay más restricciones. Tuvimos la gran suerte de ver y fotografiar frailecillos.

Si os gustan las aves, no dejeis de visitar esta zona. Los Frailecillos son una preciosidad

En el mismo arco de piedra de Dyrholaey hay un faro del siglo XX, que ahora se ha transformado en un alojamiento. ¿Quien no querría pasar una noche en él?

En Vik nos alojamos en el Hotel Puffin por 100 € la noche. Ahora los precios han subido un poco. Las mismas fechas hay a partir de 120 €/noche e incluyen desayuno.

DÍA 12: CIRCULO DORADO (Gullfoss, Geysir y Thingvellir)

De camino a nuestro próximo destino, tenemos que hacer dos paradas importantes, una de ellas es Skogafoss. Con sus 60 metros de caida y su sonido atronador, está cascada sin florituras, es una maravilla. Podeis subir por una escalinata que hay en un lateral para verla desde arriba. Eso sí, llevad chubasquero y botas de trekking, mejor si son impermeables.

Skogafoss imponente sobre el acantilado verde

Y hablando de chubasquero, para pasar por detrás de Seljalandsfoss sí o sí es imprescindible llevarlo si no quieres acabar calado hasta los huesos. Dicen que es una de las cascadas más bonita y románticas de Islandia. Tiene también una caida de casi 60 metros, pero lo diferente, es poder pasar por detras y verla desde todos los ángulos posibles.

El círculo dorado

Próxima parada: Circulo Dorado. Es una zona con mucho más turismo que en otras zonas del país debido a su cercanía con la capital islandesa.

El circulo dorado está formado por: la cascada Gullfoss, el valle de Haukadalur, mundialmente conocido por sus geiseres, y la falla de Thingvellir.

La cascada Gullfoss es una de las cascadas más impresionantes de Islandia, y nos encanta la leyenda que tiene.

A principios del siglo XX, se planeaba instalar en Gulfoss una central hidroeléctrica, pero una granjera local llamada Sigríður Tómasdóttir se opuso totalmente y llegó a amenazar con suicidarse lanzándose a la cascada si finalmente los planes iban hacia delante.

Finalmente consiguió que se paralizase, y en el año 1975 Einar Gudmundsson, dueño entonces de las tierras donde se asenta la cascada, la ofreció como regalo al gobierno islandés a cambio de que Gullfoss fuese nombrada reserva natural.

De aquí, saltamos al valle Haukadalur, que es una zona geotérmica donde hay varios geiseres que brotan del suelo.

Hoy en día, el más importante y conocido es el Stokkur, que emite una columna de agua y vapor cada cuarto de hora aproximadamente y llega a subir unos 20 metros de altura.

Hay otros hermano, más pequeños, menos regulares que Strokkur. La pena es que el Gran Geysir, que ascendía hasta 60 metros de altura y que empezó su actividad en el siglo XIII, está inactivo desde principios del siglo XX debido a que la gran afluencia de gente que llegaba a verlo demandaba ver las explosiones de agua y para provocarlo, echaban al agujero monedas, basuras y cantidades ingentes de detergente. Ojalá algun día vuelva a brotar esa columna gigante hacia el cielo.

Thingvellir

Y la ultima parada del Circulo Dorado nos lleva hasta Thingvellir, dicen que es el corazón y origen de Islandia, además de un enclave histórico y geológico más importante.

En el año 930 se fundó el Alþingi, órgano de gobierno local que durante casi 9 siglos se reunió anualmente para crear leyes y dónde también los criminales eran condenados e incluso ahogados en Drekkimgarhylur o piscina de ahogamientos, que es un estanque del río Öxara. También eran ahogadas las mujeres que cometían adulterio, infanticidio, perjurio o si eran acusadas de brujería. La leyenda dice que se les ataban sacas de sal a los pies para que las llevasen hasta el fondo del estanque.

Río Öxara

Más allá del enclave histórico, a nosotros nos encantó poder estar en dos placas tectónicas distintas, la americana y la euroasiática, pero casi cogidos de la mano.

Y dormimos en el Hostel de Laugarvtn. Tenéis muchas opciones de alojamiento pero una noche en habitación doble con baño privado son unos 120 €.

DÍAS 13 Y 14: REYKJAVIK Y BLUE LAGOON

El ultimo dia y medio, lo reservamos para ir a la famosa Blue Lagoon y ver Reykjavik.

La Blue Lagoon no es más que una piscina artificial con agua geotermal y que se nutre de la propia central que hay muy cerca, el agua tiene propiedades medicinales, rica en sales y otros minerales como el sílice y algas azules que es lo que le da el color azul tan caracteristico.

Hay piscinas de este tipo en otros lugares del país, pero esta se ha hecho mundialmente conocida por haber salido en revistas de reconocido prestigio. Además se encuentra muy cerca del aeropuerto internacional y a solo 45 minutos de la capital.

Ahora se paga una auténtica fortuna por ir, y desde luego no estaría en nuestros imprescindibles. Pero en su momento nos gustó mucho sus instalaciones, el agua, la mascarilla que nos pusimos y la cervecita que nos tomamos en el bar de la piscina, que por suertem, entraba en el precio (unos 40 €)

Reykjavik

Respecto a qué ver y qué hacer en la capital islandesa, la verdad es que desde nuestra humilde opinión, no merece mucho tiempo. Hay 3 imprescindibles:

  • La iglesia Hallgrímur, que tiene forma de órgano y que recuerda a las columnas de basalto que hemos visto en Svartifoss. Mide 74,5 metros y es considerado el edificio más alto de Islandia.
  • El lago Töjrn, rodeado de las bonitas casas de colores, típicas de los paises nórdicos.
  • Y el monumento Solfar del artista Islandés Jón Gunnar Árnason, que junto con la iglesia Hallgrímur, en un icono de la ciudad. Es una figura de acero inoxidable que apunta al sol. Recuerda a un barco vikingo (o al esqueleto de una ballena me parece a mí). Y es uno de los lugares más fotografiados de la ciudad.

Nos alojamos dos noches en el Hostel Reykjavik Downtown por 132 € sin sábanas y sin desayuno. Ahora, en el mismo fin de semana que estuvimos nosotros, serían 568 € :-O

Y hasta aquí dió de sí nuestro primer viaje a Islandia, porque pensamos volver. Nos queda mucho por descubrir de este magnífico país

<- Los fiordos del Este

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